El estudio en verano no conlleva la misma responsabilidad ni persigue el mismo propósito que durante el periodo escolar, pero ésto no presupone que no haya que hacerlo bien. Si bien es cierto que muchos alumnos ya han aprobado el curso, o que los más pequeños no tienen "deberes" para este verano, es recomendable que todos dediquen un momento del día para reforzar lo que ya adquirieron o para aprender cosas nuevas.
¿Cómo pueden ayudar los padres a que éste propósito se cumpla?. En primer lugar, se debe elaborar un horario que refleje días, horas y materias. Con los más pequeños se elaborará conjuntamente entre padres e hijos. Los más mayores pueden elaborarlo ellos bajo la supervisión de sus padres.
El trabajo, que no debe suponer un tiempo excesivo, deberá centrarse en las primeras horas del día, sin tener por ello que madrugar. Es el momento del día durante el cual los alumnos están en mejores condiciones para centrarse y su rendimiento es mayor. Por otro lado, se evitan las interrupciones de otro tipo de actividades y personas, e incluso la pereza es siempre mayor durante la tarde. Una vez realizado el trabajo, queda por delante todo un día lleno de tiempo libre para dedicarlo a las actividades más placenteras.
El lugar de estudio debe ser fijo y adecuado. Los padres deben controlar ciertas influencias ambientales como la televisión, nunca debe estar encendida durante el tiempo de estudio, o la llamada de los amigos, que deberán respetar ciertas horas de la mañana.
Los padres deben interesarse diariamente por el trabajo realizado por sus hijos, no sólo con la finalidad de controlar, sino también de motivar.
Si de lunes a viernes, se ha trabajado según lo acordado, el fin de semana está para descansar y divertirse. Para muchos padres, el verano es la época del año en la cual pueden disfrutar de mayor tiempo en compañía de sus hijos. Compartir actividades, tiempo de ocio, lecturas, conversaciones y risas, es también uno de los "deberes" más importantes que deberían autoexigirse los padres durante el periodo veraniego.